ROSA DE MOSQUETA

La Rosa de Mosqueta es un regenerador natural, antioxidante, hidratante, nutritivo, reafirmante, reparador y repigmentante, entre otras propiedades. Se utiliza  para cicatrizar heridas, borrar estrías, atenuar arrugas, eliminar manchas en la piel, recomponer la tersura de la piel en caso de quemaduras.

rosa-mosqueta

Es un arbusto silvestre de la familia de las rosáceas. Es una planta nativa de Europa, donde se cultiva sobre todo en el Reino Unido por su bella flor de color rosa pálido, pero que también se encuentra en estado silvestre en las estribaciones de la región sur de la Cordillera de los Andes, tanto en Chile como en Argentina, y en el pie de monte mendocino. Su fruto, conocido como escaramujo, se utiliza para la confección de dulces y mermeladas y para hacer infusiones. El aceite extraído de sus semillas se aprovecha en cosmética.

Tiene propiedades curativas y cosméticas que fueron  un secreto bien guardado de los pueblos durante siglos. Ahora han sido validadas por la investigación científica en todo el mundo. De sus semillas se obtiene un aceite amarillento que es considerado como uno de los regeneradores y rejuvenecedores dérmicos más poderosos que existen y que además, no produce efecto secundario indeseable alguno, se ha comprobado que este aceite ayuda a prevenir el cáncer cutáneo provocado por la sobreexposición al sol, que contribuye a una más rápida reparación de pieles quemadas o expuestas a radiación, atenúa o incluso borra cicatrices hipertróficas, previene y combate las antiestéticas estrías y regenera más rápidamente los tejidos tras una cirugía además de retardar la aparición de los signos de envejecimiento cutáneos, entre otras propiedades.

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ORIGEN Y DESCRIPCIÓN

La Rosa Mosqueta es originaria de Europa Central, donde se cultiva sobre todo en Polonia, los Balcanes, Hungría, Rusia y el Cáucaso, pero también se encuentra en África y en India. Llegó a América del Sur, principalmente a Chile durante la conquista. Los nativos Araucanos ya utilizaban esta planta para múltiples usos sanos y saludables para la piel.

La rosa mosqueta es un arbusto que puede sobrepasar los 2 m de altura; sus tallos son delgados, flexibles y curvos, cubiertos de espinas de color violáceo. Las hojas son caducas, alternas, compuestas de 5 a 9 foliolos, de bordes serrados y lustrosas. Las flores muestran cinco pétalos libres, de color rosado o blanco-rosado y olor almizclado, en panojas espesas y terminales; los estambres son de un vivo color amarillo. La floración se produce una sola vez por temporada. Su fruto es un cinorrodón de forma ovoide y color rojo o naranja, con restos de sépalos espinosos en su extremo, de 1 a 3 cm de largo.

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BENEFICIOS DEL ACEITE DE ROSA MOSQUETA

  • Regenera los tejidos: Este aceite, rico como hemos mencionado en ácidos grasos, acelera el ritmo de regeneración y reparación. De hecho es el regenerador de la piel más potente que se conoce. De ahí que cada vez más cirujanos lo empleen para tratar la piel tras una cirugía o en casos de quemaduras, cicatrices, estrías, úlceras por decúbito, arrugas y cualquier condición en que la piel necesite regenerarse. Por ejemplo, se ha comprobado que ayuda a reparar las pieles dañadas por quemaduras de primer y segundo grado, las provocadas por el sol e, incluso, las quemaduras por radiación. Pero también es muy útil para recuperar la piel después del sol, de la depilación, de un peeling, del afeitado, etc.
  • Estimula la producción de colágeno y elastina: Pero sus efectos no se quedan sólo en la epidermis sino que trascienden a capas más profundas de la piel donde revigoriza los fibroblastos, células dérmicas que producen colágeno y elastina responsables de la firmeza y elasticidad de la piel y del tejido conjuntivo, y muy implicadas -como veremos- en la aparición de estrías.
  • Atenúa las cicatrices de cualquier etiología: Aunque sean antiguas, hipertróficas, queloides, producidas por acné o varicela, resultantes de un trasplante de piel, de una operación quirúrgica o de un accidente. Todas mejoran notablemente su aspecto y la piel se alisa además de recuperar su suavidad y tersura. Así al menos quedó demostrado ya a raíz de aquel primer estudio realizado en la universidad chilena.
  • Hidrata en profundidad: El aceite de rosa mosqueta refuerza la barrera de ceramidas en el interior de las células epidérmicas reduciendo así la pérdida de agua de la piel. Además, por su alto nivel de penetración también incide en cambios dérmicos que favorecen la hidratación profunda de la piel, especialmente de las zonas más proclives a la aparición de arrugas o asperezas (manos, talones, codos, etc.)
  • Combate el envejecimiento: Al nutrir e hidratar las células el aceite de rosa mosqueta -usado a diario- ayuda a eliminar las arrugas no profundas, a retardar la aparición de otras y a atenuar las líneas de expresión. Asimismo previene los signos de fotoenvejecimiento mediante la autogeneración de melanina. La piel recupera su frescura y lozanía y de ella se borran las antiestéticas bolsas y ojeras que envejecen el aspecto de las personas que las sufren.
  • Redistribuye la pigmentación de la piel: Por su capacidad de generar melanina el aceite de rosa mosqueta ayuda a corregir los problemas cutáneos debidos a una sobreexposición al sol, entre ellos las manchas solares. Además uniformiza el tono de la piel de todo el cuerpo y elimina hiperpigmentaciones como melasmas, cloasmas y léntigos.
  • Previene el cáncer cutáneo: Y lo hace a través de varios mecanismos. Por ejemplo, activando la autogeneración de melanina o minimizando los efectos negativos de la radiación ultravioleta gracias a su reconocida capacidad antioxidante y neutralizadora de radicales libres.
  • Mejora la circulación sanguínea: El aceite de rosa mosqueta acelera y regula el ritmo de microvascularización, es decir, mejora el flujo sanguíneo y la reposición de sustancias nutricionales de las zonas en las que se aplica.
  • Tiene propiedades antiinflamatorias: Se ha comprobado que reduce la inflamación y congestión de los tejidos.
  • Es energetizante: Proporciona a las células energía metabólica para que puedan llevar a cabo sus importantes funciones.
  • Restaura y protege el cabello: Actúa como reparador natural del cuero cabelludo y del cabello, especialmente cuanto éste está seco, teñido o dañado por el sol, el cloro, el frío, etc. Basta con aplicarlo en las raíces y dejarlo actuar durante un par de horas antes de lavar el pelo con normalidad. Los resultados son inmediatos.

Puedes encontrar el aceite de mosqueta en las farmacias , los herbolarios o en muchos centro comerciales y tiendas de cosmética.

Un saludo

Javier

Más información en http://www.ecoagricultor.com o http://www.wikipedia.org

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